Los carteristas han desarrollado métodos asombrosos para robar en tiempo récord y sin que la víctima se de cuenta. Lo importante es estar preparado. ¿Cómo? Conociendo sus trucos. Estas son las técnicas que utilizan

Rata de metro

Los más comunes. En su gran mayoría, mujeres. Actúan siempre en grupo. Una de ellas selecciona a su víctima. Luego se colocan muy cerca. Como van bien vestidas, no despiertan sospechas. Utilizan el método del tapón: aprovechar la subida o bajada de viajeros o el final de una escalera mecánica para provocar una leve aglomeración. La encargada de ‘picar’ la mercancía pone en práctica su habilidad y se apodera de los efectos de la víctima.

Lanceros y Chinaores

Actúan en el metro, autobuses o trenes. Los lanceros requieren mucha destreza. Se sirven de un artilugio a modo de pinzas y, cubriéndose con una chaqueta, extraen los billetes de las carteras y los bolsos. Los chinaores usan una cuchilla de afeitar, navaja o similar y rajan los forros de los bolsillos, las mochilas o los bolsos.

Carpetero

Suelen ser mujeres que se hacen pasar por miembros de una asociación de discapacitados o de niños pobres. Su objetivo habitual son personas de edad avanzada que acaban de retirar efectivo de una sucursal bancaria. Algunos menores de 18 años aplican la misma táctica en los bares. Buscan móviles de alta gama apoyados sobre las mesas y los cubren con una carpeta. Un modelo de móvil de última generación puede alcanzar los 40 euros si se vende con urgencia. Sin prisas, alrededor de 150.

Clavetera

De estas ya apenas quedan. Requiere mucha habilidad. Muestran un ramo de claveles y piden la voluntad. Cuando sacan la cartera, la clavetera toma una moneda como donativo con los dedos gordo e índice mientras que, a modo de pinza, usan el meñique y el anular, rodeados por una goma elástica, para hacerse con los billetes de la víctima sin que esta se percate.

Falso turista

De aspecto impecable, se aproxima a la víctima como si fuera un visitante cualquiera. Le enseñan un plano de la ciudad y preguntan por una dirección. Mientras la víctima da explicaciones, uno de ellos realiza el hurto.

Descuidero

Ejecutan diversas fórmulas de distracción o aprovechan descuidos de sus víctimas. Actúan en cafeterías, restaurantes, centros comerciales… Conocen la ubicación de las cámaras de seguridad y utilizan gafas de sol, gorras o pelucas. Se ayudan de algo que cubra inmediatamente el objeto robado, lo que llaman ‘la muleta’.

‘Ronaldinho’

Suelen ser de origen magrebí y merodean por las zonas de ocio nocturno. Actúan en parejas y con nocturnidad, cuando sus víctimas están en estado de embriaguez. Simulando un juego de fútbol con una pelota de papel o una lata intentan regatear a la víctima. En ese momento, uno de ellos le roba el teléfono o la cartera.

Suplantador

Se hace pasar por un trabajador de la empresa del suministro de gas, luz o teléfono y, con la excusa de una revisión urgente, consigue entrar en casa de su víctima. Suele ir en pareja. Una vez dentro, uno de ellos se dirige a revisar la caldera, por ejemplo, mientras el otro aprovecha para sustraer dinero u objetos de valor.

Gotera

Son profesionales de la prostitución que ofrecen al cliente algo de beber e introducen en su vaso una sustancia somnífera. A esta técnica la llaman ‘el beso del amor’. Una vez que ha surtido efecto, actúan con total tranquilidad.